El overclocking del microprocesador

Ventilador, disipador y célula Peltier para refrigerar el micro overclockeadoTodos los fanáticos de los juegos (¡sí, va por ti!!) nos hemos encontrado alguna vez con la triste realidad de que el mercado informático avanza a una velocidad espeluznante; llega un momento en que ese ordenador que compramos hace tan poco, gastándonos casi todos nuestros ahorros, es insuficiente para correr los juegos de última hornada. En ocasiones es una cuestión que se resolvería con unos pocos MHz más, pero comprar un microprocesador nuevo (lo que en ocasiones además conlleva cambiar la placa base) se nos hace muy cuesta arriba. En ese caso, podemos intentar conseguir esos MHz extra gratis, mediante la práctica del overclocking.

¿Qué es el overclocking?

La palabra overclocking hace referencia a subir la velocidad de reloj de algo por encima de la nominal; por ejemplo, hacer funcionar un microprocesador que nos han vendido como "de 300 MHz" a una velocidad de 333 MHz. Evidentemente, esto produce un aumento en las prestaciones, aunque también puede implicar ciertos riesgos relativamente serios para el equipo, especialmente si no sabemos bien qué estamos haciendo.   Muchos se preguntarán cómo es posible esta "magia" de acelerar la velocidad de algo por encima de la teóricamente correcta. El motivo es que todos los aparatos electrónicos se construyen con unos ciertos márgenes de seguridad en cuanto a sus condiciones de trabajo. En el caso concreto de los microprocesadores, que será de quienes trataremos en este artículo, puede afirmarse que en líneas generales todos los microprocesadores de una misma gama se construyen basándose en un diseño idéntico, y sólo posteriormente se clasifican y marcan como de una velocidad determinada.   ¿Cómo?!! ¿Que Intel nos engaña? ¿Es que el Pentium MMX de 233 MHz que compré carísimo es idéntico al otro de 166 MHz que vendían? No, tampoco es eso. Sencillamente, aunque esos dos micros comparten un diseño idéntico, Intel nos asegura que el modelo de 233 MHz puede soportar dicha velocidad a la perfección, mientras que no se hace responsable de que el modelo de 166 MHz tolere nada por encima de dicha velocidad. Pero la realidad es que tal vez sea posible que sí soporte más, y en esa posibilidad basaremos nuestros esfuerzos.

Riesgos del overclocking

Antes de meternos en faena, vamos a exponer los riesgos; como se suele decir, "el que avisa no es traidor".

La propia naturaleza del overclocking hace que estemos haciendo funcionar unos aparatos, generalmente el micro, por encima de sus especificaciones; esto supone varias cosas:

Uno de los principales problemas radica en que cuando un componente electrónico funciona a una velocidad más alta, produce una cantidad de calor más elevada. Este calor puede dañar al componente de diversas formas, desde acortar su vida útil (por un efecto físico llamado "electromigración") hasta sencillamente freírlo, pasando por el caso más habitual: que funcione, pero no de forma estable. Trataremos este tema más a fondo después.

En cualquier caso, el riesgo es mínimo si se procede con prudencia, siguiendo los pasos con atención y realizando las pruebas poco a poco. Por ejemplo, nada de empezar por un "subidón" de 100 MHz, mejor primero un poco, luego otro poco más, luego otro poco... y entre prueba y prueba, comprobar la estabilidad del sistema, el calor generado, etc.

Y como hemos comentado, la realización de estas prácticas implica la pérdida de la garantía del producto, lo cual es lógico desde el punto de vista del fabricante y para nada censurable; existe mucho loco por ahí suelto que primero fríe el micro de manera inconsciente y luego quiere que le den uno nuevo para seguir jugando. Como en casi todo en la vida, la diferencia entre el éxito y el fracaso radica en saber bien lo que se hace... y en tener un poco de suerte.

Cómo funciona un micro

A partir de ahora vamos a centrarnos en las posibilidades que existen para acelerar la velocidad del micro, para lo cual inexcusablemente debemos explicar un poco cómo funcionan estos aparatitos.

Configuración de un micro mediante la BIOSEl microprocesador, también llamado "la CPU", es el cerebro del ordenador. Es el chip más versátil, el que se encarga de la mayor parte de los cálculos y, generalmente, el más rápido. Evidentemente, cuanto mayor sea la velocidad a la que debe funcionar un chip, más difícil y caro será fabricarlo; por ello, el micro funciona a una velocidad que es un múltiplo de la de la placa base, de forma que los otros componentes (el chipset de la placa base, la memoria, las tarjetas de expansión...) pueden mantener un precio mucho más ajustado y utilizarse con muchos micros distintos, con sólo ajustar esos multiplicadores.

Por tanto, el micro funciona a dos velocidades, una interna y otra externa o de comunicación con la placa base (la del llamado bus de sistema, externo, de memoria o "FSB" en Pentium II-III y similares). Así, mientras la placa base funciona por ejemplo a 66 MHz, el micro funcionará a 200 MHz mediante el uso de un multiplicador 3x, o a 233 MHz mediante un 3,5x.

Posibilidades para el overclocking

Teniendo en cuenta la teoría explicada en el punto anterior, tenemos 3 diferentes posibilidades para realizar el overclocking:

(1) Subir el multiplicador del micro.

Mediante este método variaremos sólo la velocidad interna del micro, mientras que la externa permanecerá constante. De esta forma, el único elemento que sufre es el micro, mientras que los demás aparatos trabajan a su velocidad normal.  Jumpers para configurar un microDeberemos estudiar el manual de la placa base y ver cómo se realiza el cambio del multiplicador; en el caso más habitual se hará mediante unos pequeños microinterruptores denominados jumpers, aunque en las placas base más modernas se realiza por software, generalmente dentro de la BIOS (en esto las placas ABIT fueron las primeras). Incluso, en el peor de los casos, puede que la placa detecte automáticamente las características teóricas del micro y no nos deje configurarlas a mano... como sucede en algunas placas base fabricadas por Intel.  Otro problema que se da actualmente es que casi todos los micros Intel a partir del Pentium II de 300 MHz (incluyendo los Pentium III y Celeron "Mendocino"), así como algunas series anteriores, tienen el multiplicador limitado a unos valores concretos o fijo a un único valor, por ejemplo 4x para un Pentium II de 400 MHz (4x100).  En tal caso, y si no tenemos un micro AMD (que tienen el multiplicador libre), deberemos probar a:

(2) Subir la velocidad del bus.

Haciendo esto aumentaremos la velocidad tanto del microprocesador como de los demás elementos del ordenador (la placa base, la memoria, las tarjetas de expansión...). De nuevo, se configurará mediante jumpers o en la BIOS.  Por ejemplo, la configuración "oficial" de un Pentium II de 333 MHz es 5x66; si ponemos un bus de 75 MHz, el overclocking tendría los siguientes efectos:

 

Micro normal
(5x66=333 MHz)

Micro overclockeado
(5x75=375 MHz)

Memoria

66 MHz

75 MHz

Bus AGP

66 MHz

75 MHz

Bus PCI

33 MHz

75/2=37,5 MHz
75/3=25 MHz

Bus ISA

8 MHz

9 MHz

Observe cómo la velocidad de los diferentes elementos suele estar relacionada con la de bus (o externa) del micro:

Al sufrir tantos elementos el overclocking, los posibles fallos se multiplican, ya que basta con que un elemento falle para que no tengamos éxito. Sin embargo, si lo conseguimos, el aumento de prestaciones será muy grande, ya que estamos acelerando casi todos los elementos del PC, y no nos afectarán las limitaciones impuestas por el fabricante del micro (al menos por ahora...).

(3) Cambiar el multiplicador y la velocidad del bus.

Es un método que puede dar mucho juego, aunque de nuevo sólo realizable con micros sin multiplicador fijo. Podemos hacer auténticas maravillas, e incluso conseguir acelerar el ordenador sin variar la velocidad interna del micro para que no sufra, por ejemplo cambiando un Pentium 150 de 2,5x60 a 2x75, lo que aceleraría el bus PCI y la memoria sin riesgo para el micro.

Algunas recomendaciones

Para que un overclocking sea exitoso, conviene seguir estas pequeñas reglas:

1.      Tenga muy claro lo que está haciendo ANTES de hacerlo. Para qué engañarnos, esto puede ser peligroso (principalmente para su economía, si llega a quemar el micro).

2.      Sea prudente, vaya con calma. Desconecte el ordenador de la corriente (salvo que la configuración se haga en la BIOS, claro), descárguese de electricidad estática y compare cuidadosamente las configuraciones de los jumpers del manual con las que usted selecciona.

3.      Suba la velocidad gradualmente, poco a poco, y compruebe cada vez que el ordenador funciona bien y de forma estable, para lo cual nada mejor que ejecutar Windows 9x/NT y un par de juegos exigentes durante un rato.

4.      Nunca deje encendido sin vigilancia un sistema overclockeado de cuya estabilidad no esté seguro al 100%, puede que el micro empiece a freírse y se tenga que enterar por el humo... (es broma, claro)

5.      Si el overclocking no funciona, intente aislar el fallo: ¿es el micro? ¿La memoria, tal vez? ¿Alguna tarjeta PCI muy delicada? Una vez aislado, actúe en consecuencia:
- pruebe a seleccionar otra combinación de bus/multiplicador;
- si el problema es un bus (ISA, PCI, AGP), busque en la BIOS si puede seleccionar otros divisores, como 1/3 de la velocidad de la placa para PCI, o 2/3 para AGP;
- si es la memoria, pruebe a cambiar su velocidad (de "Fast" a "Low", o aumentar los "wait states", o pasar de CAS 2 a CAS 3...)

6.      Esté muy pendiente de la temperatura de los componentes, especialmente del micro y de la tarjeta gráfica (las modernas tarjetas AGP se calientan bastante), y refrigere los componentes lo más posible. En apartados posteriores trataremos de esto.

7.      Puede subir una o como mucho dos décimas el voltaje del micro para estabilizarlo, pero no es recomendable, ya que implica un riesgo elevado: se producirá bastante más calor, lo que no es NADA bueno.

8.      Sea realista: en algunos casos, subir 33 MHz ya es todo un logro, así que no espere milagros. Después de todo, está consiguiendo duros a 4 pesetas, querer conseguirlos a 3 ya es abusar.

¿Cuánto puede overclockearse un micro?

Depende del micro. No, no es sólo una forma de "escaquearme" de responder, es una realidad: cada micro es un mundo, y es distinto a todos los demás. Incluso dos micros del mismo modelo, de la misma fábrica y hasta de la misma serie pueden tener distinta tolerancia al overclocking, y no hay forma de saberlo a priori.

Sin embargo, sí pueden darse unas cuantas indicaciones:

Tipo de micro

Descripción del micro original

Notas - Consejos

Pentium clásicos
(no MMX)

Bus de 50/60/66 MHz

Multiplicador libre

Permiten muchas posibilidades, cambiando el bus y/o el multiplicador; pocas placas de esta época admitirán la velocidad de 75 MHz

Pentium MMX

Bus de 66 MHz

Multiplicador libre

Permiten muchas posibilidades, cambiando el bus y/o el multiplicador, aunque éste estaba limitado en algunas series

AMD K5

Bus de 50/60/66 MHz

Multiplicador fijo

Limitados a cambiar la velocidad del bus

AMD K6

Bus de 66 MHz

Multiplicador libre

Permiten muchas posibilidades, cambiando el bus y/o el multiplicador; existen dos modelos de K6 a 233 MHz, uno de ellos funciona a 3,2 V, por lo que se calienta demasiado

AMD K6-2

Bus de 66/95/100 MHz

Multiplicador libre

Permiten muchas posibilidades, cambiando el bus y/o el multiplicador; los escasos modelos de más de 300 MHz que emplean bus de 66 MHz son muy poco recomendables

Cyrix 6x86/M2

Bus de 50/55/60/66/75 MHz

Multiplicador limitado

Aunque no todos permiten cambiar el multiplicador, las posibilidades son bastantes, pero algunas series tienen un voltaje excesivo; en general, tal vez sean algo delicados

Pentium II hasta 333 MHz

Bus de 66 MHz

Multiplicador ¿?

Muy buenos o muy malos para el overclocking, dependiendo de las posibilidades del multiplicador (fijo a partir del de 300 MHz) y de las características de la placa

Pentium II de 350 MHz o más, primeros Pentium III

Bus de 100 MHz

Multiplicador fijo

Todo dependerá de las características de la placa (algunas ofrecen buses de 105, 110... y hasta 133 MHz, otras sólo de 100 MHz)

Pentium III modernos
(núcleo "Coppermine")

Bus de 100 ó 133 MHz

Multiplicador fijo

Todo dependerá de las características de la placa; en todo caso, permiten overclockings elevados gracias a su reducido voltaje

Celeron sin caché

Bus de 66 MHz

Multiplicador libre

De lo mejor para overclocking, pero la falta de caché le ralentiza en muchas tareas (aunque en juegos va bien)

Celeron "A" (con 128 KB de caché o "Mendocino")

Bus de 66 MHz

Multiplicador fijo

De lo mejor para overclocking, pese al multiplicador fijo. Suele admitir bien pasar de 66 a 75 MHz, e incluso el modelo de 300 MHz es famoso por funcionar (a veces) a ¡450 MHz!!

AMD K7 Athlon

Bus de 200 MHz (100x2)

Multiplicador libre

Fantástica capacidad de overclocking, pero para aprovecharla al máximo debe abrirse su carcasa y soldar, o bien utilizar pequeñas placas de circuito adicionales ("gold fingers")

A lo que se puede añadir que si lo que busca es comprar un ordenador nuevo para hacer overclocking (aunque ninguna garantía le cubrirá los posibles daños), compre memoria SDRAM de 133 MHz (PC133), preferiblemente de marca. A la hora de hacer overclocking o de actualizarse, lo agradecerá.

La refrigeración

Pantalla del cooler por software Rain, optimizado en este caso para Pentium IIComo decíamos hace ya unas cuantas páginas, el overclocking, exitoso o no, SIEMPRE produce calor. Este calor es uno de los principales enemigos de todo aparato electrónico, por lo que debemos ocuparnos de eliminarlo de nuestro sistema. Muy pocos micros son capaces de soportar 70ºC sin volverse terriblemente inestables o empezar a "quemarse".

Primero debemos refrigerar el componente en cuestión, en general el micro, aunque la tarjeta gráfica también puede calentarse bastante. Para ello, existe un disipador de calor sobre el micro, que absorbe el calor por su superficie y lo expulsa, ayudado por un ventilador para evitar que se estanque ese aire caliente cerca del micro.

Como es lógico, cuanto mayores sean el disipador y el ventilador, mejor. Existen ventiladores que permiten controlar su velocidad de rotación o la temperatura del disipador con el que están en contacto, lo que es algo muy importante. No es nada raro que un ventilador estándar, que suelen ser de una calidad bastante mediocre, se quede atascado sin avisar y fría el micro (uno de los motivos por los que no se debe dejar solo un ordenador overclockeado hasta saber si funciona bien al 100%).

Ventilador y disipador con célula Peltier (el cuadrado blanco)Otros dispositivos que pueden ayudar mucho en un overclocking son las células Peltier. Estos curiosos aparatos son unas láminas que, al ser atravesadas por la corriente eléctrica, hacen que una de sus caras se enfríe bastante, mientras que la otra se calienta (también bastante, por lo que en esa cara debe seguir colocándose un disipador y un ventilador). Estos aparatos son muy eficaces, pero lo malo es que son caros, consumen mucha potencia eléctrica y son difíciles de encontrar en España.

Aparte de las tiendas de electrónica, donde pueden encontrarse ventiladores y disipadores de calidad (células Peltier en menos casos), uno de los mejores sitios para buscar estos aparatos es Internet. Basta con pasarse por Yahoo o Altavista y teclear "cpu cooler" para encontrar una serie de sitios web donde venden todo tipo de material a buen precio. Dos ejemplos de estos sitios son http://www.3dfxcool.com/ o http://www.computernerd.com/

También venden accesorios como resina termoconductora para que el micro y el disipador hagan un buen contacto, ventiladores para tarjetas gráficas, ventiladores para disco duro...

De cualquier forma, sea cual sea el método para refrigerar el ventilador, no servirá de nada si no expulsamos el calor al exterior de la carcasa del ordenador. Tenga en cuenta que el disipador y el ventilador no hacen que el calor desaparezca, sólo lo trasladan de sitio, pero tan dañino es cerca del micro como acumulándose dentro de la carcasa sin poder salir...

Para que la refrigeración sea perfecta, lo ideal es tener un ventilador que introduzca aire frío en la carcasa (aunque el aire de Madrid en verano dista mucho de ser frío, tal vez necesite instalar aire acondicionado) y otro que lo expulse. En un equipo normal, la fuente de alimentación suele sacar el aire caliente, pero no suele haber un ventilador de entrada. Así que no será ninguna tontería comprar un ventilador e instalarlo en la parte frontal de nuestro ordenador, donde generalmente ya hay unos taladros preparados para un ventilador de 8x8 cm.

En cualquier caso, tenga en cuenta dos puntos: uno, que el aire caliente sube, así que la salida de aire debe estar arriba (NUNCA situada debajo de la entrada de aire frío); y dos, que existen pocos esquemas de ventilación tan efectivos y baratos como abrir la carcasa del ordenador. No es muy bonito (bueno, hay gustos para todo), pero funciona muy bien.


Refrigeración por software

Este otro método para enfriar los micros consiste en aprovechar una serie de órdenes de ahorro energético presentes en todos los micros desde la época de los Pentium; mediante estas órdenes ponemos a descansar aquellas partes del micro que no están trabajando en este momento, reduciendo mucho la temperatura del micro.

Desgraciadamente, el sistema tiene una limitación insalvable: cuando el micro se utiliza al máximo de su potencia en todo momento, la refrigeración no puede realizarse; por ello, sería muy poco eficaz si por ejemplo estamos jugando sin parar a un juego 3D sumamente complejo.

De cualquier modo, los programas aprovechan tiempos muertos bastante más pequeños que décimas de segundo, así que siempre pueden ser útiles, por lo menos como apoyo a un buen ventilador. De los muchos que hay, yo recomendaría el veterano Rain, que es gratuito y además de muchísima eficacia y estabilidad (al menos en mi experiencia). Puede encontrar este programa "refrigerante" (en inglés "cooler") en nuestra sección de Descarga.

Un pequeño ejemplo práctico

Para ilustrar un poco todo lo que hemos contado, hemos cogido un Celeron Mendocino de 400 MHz (6x66) de formato PPGA y le hemos sometido a una pequeña prueba. Le hemos instalado en una placa base de ABIT que permite medir la temperatura del micro y se ha ejecutado la conocida suite de pruebas Winstone®99, que consiste nada más y nada menos que en todos los programas de las suites ofimáticas más importantes de Microsoft, Lotus y Corel trabajando a la vez, además de Netscape Navigator.

 

Micro a 400 MHz

Micro overclockeado a 450 MHz

Puntuación Winstone®99

17,2

18,2

Temperatura máxima (sólo ventilador)

50ºC

54,5ºC

Temperatura máxima utilizando Rain

42,5ºC

45ºC

Dicha prueba es perfecta para medir la estabilidad, ya que no deja descansar al ordenador durante casi 20 minutos. Posteriormente se ha cambiado el bus a 75 MHz, es decir, a 6x75=450 MHz, y se ha repetido la prueba; observen la mejoría en rendimiento y el aumento de calor generado. La siguiente velocidad de bus típica, 83 MHz, ya es excesiva para aguantarla "tal cual", así que tendríamos que empezar a pensar en refrigerar aún más, subir un poco el voltaje... esto no es una ciencia exacta, es un arte.

Conclusión

Bueno, hemos visto cuál es la teoría del overclocking; ahora depende de usted el llevar esto a la práctica (o no). Mi consejo es que si no necesita más potencia, no se líe con el tema, pero si quiere exprimir un equipo lo más posible, o necesita estirar su vida útil un poco más hasta que pueda comprar otro... pues adelante.   Sólo recuerde que el overclocking puede ser peligroso, pero poco peligroso si se hace con cuidado. En cualquier caso, intentándolo aprenderá un montón sobre micros y placas base, que ya es un buen motivo para intentarlo. Bueno, lo dicho; ahora le toca a usted. ¡Que la suerte le acompañe!


Guía de overclocking


¿Qué es el overclocking ?

El overclocking no es más que hacer que la CPU vaya más rápido que la velocidad con la que viene etiquetado.

Explicación del proceso y por qué puede hacerse

Para poder comprender todo el asunto del overclocking hay que remontar hasta el proceso de fabricación de los mismos. Un microprocesador está diseñado con materiales capaces de soportar una determinada temperatura. Si esa temperatura se sobrepasa el micro podría llegar a quemarse. El método clave para bajar la temperatura es el voltaje, aunque si se baja demasiado el procesador pierde estabilidad y tiende a colgarse. Es por eso por lo que los primeros Pentiums de 60 y 66 MHz no pudieran sobre pasar su velocidad debido a los 5 voltios. El voltaje conviene no tocarlo, cada familia de micros tiene el suyo por defecto y complicaría mucho el resultado.  Ahora situémonos en una familia de procesadores con el mismo voltaje, por ejemplo los Pentiums de 75 a 200 MHz. A más MHz más calor genera, y por tanto tiene más probabilidades de estropearse. Las familias de procesadores en el fondo son todas exactamente iguales con la única diferencia es que unos soportan una determinada temperatura y otros otra. La temperatura normal de funcionamiento suele rondar los 35 grados. Por ejemplo, si un procesador a 100 MHz funciona a esa velocidad a 32 grados, se le podrá subir un poco la velocidad. Si ha 133 MHz ya ha alcanzado los 35 grados, entonces la fábrica etiqueta al microprocesador como 133 MHz. Ésa es la teoría, pero la realidad viene dada por la demanda de la gente. Supongamos que quieren procesadores de 166 MHz cuando Intel aún no había sacado el modelo de 200 MHz. Entonces etiquetan con 166 MHz micros que vayan tanto a 32 grados como a 36. ¿Y qué ocurre? Pues que a quien le haya tocado un micro de 166 que funciona a 32 grados, podrá subirlo a 200 MHz sin problemas, y quien le haya tocado uno de 36 grados, posiblemente se le recalentará y su ordenador se colgará. Es por ello por lo que el overclocking depende de la suerte que hayamos tenido con el microprocesador.   Normalmente se suelen overclockear mejor los modelos de una familia de procesadores de velocidad más baja que los más alta. Por ejemplo, un PII a 233 MHz suele overclockearse mejor que el PII a 300 MHz. Pero no es del todo cierto, pues hay gente que posee un Pentium 233 MHz subido a 266 y no tiene muchos problemas.

Aspectos buenos y negativos

El aspecto bueno es obvio, tener un micro más rápido con lo que ello conlleva en el rendimiento de los programas.

Entre los aspectos negativos tenemos...

Manos a la obra

Primero hay que saber cómo se configura el microprocesador en la placa base. Hay saber 3 cosas: el voltaje, la velocidad del bus y el multiplicador:

Las placas de socket 7 más modernas soportan buses de 75 y 83 MHz, incluso de 100, pero cambiarlos puede dar problemas con las ranuras PCI o con la memoria RAM (diseñados para trabajar a 66 MHz). Es otra forma de hacer overclocking, por ejemplo, un Pentium 200 irá más rápido con 100x2 que con 66x3, o un Pentium 150 mejor con 75x2 que con 60 x 2,5; aunque puede acarrear algunos problemas si el resto de los componentes de la placa no soportan adecuadamente esa frecuencia de bus.  A la hora de subir de frecuencia conviene hacerlo poco a poco (en pasos de 33 MHz) y una vez subida hacer las pruebas convenientes (medir la temperatura, comprobar cuelgues...). No hay nada mejor para calentar el micro que una partida a un juego estilo Quake.  Para terminar, diremos que en los 486 puede hacerse con aumentos menores de MHz, y que en los 396 no merece la pena pues es algo más complejo.

Curiosidades del overclocking

Eso surgió a raíz de visitar la página de http://www.kryotech.com/ en la que venden aparatos capaces de overclockear un AMD K6-2 a 450 MHz, un Pentium Pro a 233 MHz y un Pentium II de los Klamath a 400 MHz.  A continuación os mostramos tres mensajes sobre el tema que nos han posteado a raíz de que nosotros lo preguntáramos en un grupo de noticias:

"El aparato que "vende" Kryotech... las comillas son por que las ultimas noticias que tuve de ellos hace unos tres meses es que estaban todavía experimentando con ello...

Bueno como decía, el aparato que venden, no es nada mas que un refrigerador portátil adosado al micro que le hace trabajar a temperaturas por debajo de los cero grados, o muy próximo a esa temperatura.

Como sabrás el rendimiento de todos los procesadores se ve reducido por un problema en la disipación de la energía calorífica que se genera, lo cual relentiza el funcionamiento del procesador. Bien, si conseguimos por un lado bajar esa temperatura conseguimos que el procesador este mas cerca de su rango optimo de temperatura... pero, si seguimos bajando esa temperatura por debajo de ese rango "optimo" lo que se logra es, que al haber menor temperatura, se reduzca la resistencia de los materiales al paso de la corriente (tiene relación con los electrones que todos estudiamos alguna vez en el colegio) ... como decíamos, al haber menor resistencia al paso de la corriente el rendimiento aumenta y se puede forzar al micro a frecuencias muy superiores a las de diseño. Leí un articulo, no recuerdo bien donde, por el cual se había conseguido forzar un 486 a frecuencias en torno a los 500 Mhz, con temperaturas de MENOS 200 grados centígrados (ojo hablo de memoria). Pero claro eso tiene pequeños problemas:

1º necesitas aislar el micro y solo refrigerar este, y la placa, por que hay componentes como discos duros, CDs... que a temperaturas tan bajas fallan

2º el consumo de energía es terriblemente brutal. Para lo que tu propones, overclockear un K6-2 a 450, se podría lograr mediante una espiral con freón adosada al micro y movida por un pequeño compresor como el de una nevera (que es básicamente el invento de kryotech), con eso podrías forzar el procesador bastante mas de 450, creo, pero todo depende de la placa, que aguante, y de lo "fino" que este construido el procesador.. si no hubiese problema pues te podría funcionar posiblemente todo el tiempo que quisieras, a costa de gastar un poco más en el recibo de la luz. Y también deberías plantearte con que sistema operativo vas a usarlo.

Personalmente creo que los tiros en un futuro van por los ordenadores multiprocesador. No dos pentiums, si no verdaderos multiprocesador de varios cientos de procesadores que funcionen a pocos Mhz, disipen bien y puedan trabajar en procesos distintos... pero claro para eso el Sistema Operativo es fundamental, y por el momento el coste esta fuera del bolsillo del publico.  Haz lo que gustes con lo dicho anteriormente, por mi, como si quieres ponerlo en tu página, que esta bastante bien por cierto. Pero no me responsabilizo que sean exactos los datos del experimento del 486 por que fue hace un par de años, y ya no tengo los artículos.  Lo dicho, si te decides a hacerlo, suerte, ya nos contaras... si dispusiese de tiempo seguramente lo haría, es mas fácil de lo que parece, aunque sigo pensando que no todo se basa en la frecuencia del micro... en mi modesta opinión la gente se ha vuelto un poco loca con los MHz y se olvidan de para qué quieren el ordenador."  "Pues como supongo que habrás visto y es lo que creo ver yo es una especie de Mediatorre-Figrorifico simplemente, o algo muy parecido, que lo único que hace es enfriar el procesador, no se donde lei hace tiempo que con algo similar a la Criogenia los de Intel llegaron a poner un P-2 (no se que modelo) a 700 Mhz eso si no se durante cuanto tiempo lo hicieron funcionar.

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